viernes, 9 de octubre de 2009

Celebración en Narderans.


Marc ya carga con "la edad de Cristo" y eso es algo que merecía un homenaje en condiciones.
Para celebrarlo nos fuimos al refugio de Narderans (en el Jura) y allí montamos una fiestecilla campestre con todo lo que eso conlleva.
De entrada, y que conste ya en acta, casitodos los invitados eran "trabajadores del CERN". Osea que todos eran espías. Y punto.
Todo el mundo tenía que estar preparado a las 17:30h aunque ya veíamos venir que a esas horas ni de coña íbamos a llegar todos al pie del monte. Nosotros, uséase Marc, Edu y servidora, no llegamos hasta casi una hora más tarde por culpa de una tortilla de patatas de diez huevos.
Por suerte sólo Sophie (una espía supuestamente francesa) era la única que se había personado de manera puntual y como es muy maja y educada no optó por asesinarnos a sangre fría y ocultar las pruebas (que esta gente de eso sabe un huevo).
El resto de espías, como era de esperar, llegó también con un horario más africano que suizo por lo que el ascenso con todos los bártulos y la comida no tuvo lugar hasta casi 2 horas más tarde de la hora convenida. Si es que...Ya se sabe que la puntualidad española deja mucho que desear.
¿Y por qué quedamos tan pronto sabiendo ésto?¿Por qué sólo la espía francesa había cometido el craso error de llegar puntual?
Amigos, quedamos a las 17:30 porque Jero (espía madrileño especialista en pasteles de la risa) así lo quiso. El bueno de Jero casi suplicó a Marc que cambiara la hora (de entrada más tardía) por una más temprana y así fue la cosa. El resto del grupo estaba compuesto por varios espías españoles, un canadiense y un italiano. Eran las 19:00 y Jero aún no había llegado.
¡Pero vamos! que empezamos a subir el monte y llegamos al refugio a una buena hora. Algunos iban más cargados que otros pero nadie sufrió roturas de espalda que se sepa.
El refugio resultó estar ocupado por un grupo de franceses que, muy majetes ellos, nos cedieron las brasas de su fuego para que cocináramos nuestra carne antes de que amaneciera.
Ya estábamos con el lío culinario medio montado cuando el bueno de Jero aparece por el monte.
La cena estuvo más que bien y todos tan contentos.
El refugio de Narderans está como lo están todos los refugios de por aquí: en perfecto estado.
La gente aquí es cuidadosa y deja las cosas limpias cuando se marcha, no rompe nada, no deja ningún regalo orgánico desagradable para el siguiente usuario...Igualito que en España, vamos.
La fiesta estuvo muy divertida y "la pasemos bien". Que de eso se trataba ¿no?
Comimos como cochinos, bebimos lo suyo, disfrutamos de la especialidad de Jero Pastelero y jugamos a esos juegos tontos que sólo juegas cuando estás un poquillo cocido (o un muchillo).
Al día siguiente llegó otro espía al refugio y se unió al grupo de valientes que después del cachondeo de la noche aún tuvo ganas de hacer una excursión.
Sobre la posibilidad de que la fiesta fuera en realidad una convención de espionaje no puedo aportar datos que así lo demuestren. Son todos unos profesionales y no es fácil pillarlos in fraganti hablando de Secretos de Estado. Al final Marc estuvo muy contento y como eso era lo más importante pues misión cumplida, como dicen los del ramo.

Moltes felicitats Marc!!! Per molts anys!!! :)

Por cierto, Jero llegó tarde porque dice que estuvo navegando en el lago con un tal Gonzalo. Lo que yo te diga...¡Eso no se lo cree ni Rita la Cantaora!

Chafardear las fotos del evento.


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