Ayer finalmente pude hacer mi colada y no fue necesario seguir las instrucciones sobre el asesinato de zombies con la conserje.
Nuestra conserje, Mdme. García, es una mujer muy maja de origen gallego que, junto a su marido, se encarga "supuestamente" del mantenimiento del edificio donde vivimos. Ayer, sin embargo, nada en su actitud me demostró que colaborase con el gobierno suizo ocultando pruebas pero quizá mi razonamiento es sólo el de una demente que, por falta de ocupaciones, no puede evitar fantasear con ciertas cosas. ¿Qué estoy diciendo? Eso es imposible porque Mme García tiene que ocultar algo. ¡Seguro!
En fin.
El matrimonio García es lo que diríamos el típico matrimonio que yo denomino "Pin y Pon". Por supuesto, me explicaré.
Cuando te encuentras con "Parejas de larga duración" (osea parejas que milagrosamente se han aguantado más de 25 años) puedes observar que los componentes de la misma pueden hacer mutaciones muy interesantes. De un extremo podríamos tener a los individuos del grupo "No nos conocemos de nada" y que son fácilmente reconocibles porque cada miembro de la pareja parece cada día más distinto del otro, y del otro, a los que yo llamo "Pin y Pon" porque, como los malditos muñequitos color pastel, ambos cónyuges parecen tan iguales que si no fuera por el pelo dirías que más que una pareja parecen hermanos. Imposible, muy a menudo y ambos casos, dar crédito a que hayan sido novios o que incluso en el presente se acuesten en la misma piltra...Y sin embargo aguantan el tipo.
Personalmente me resulta más interesante el modelo "No nos conocemos de nada" por la sentimental familiaridad que me acerca al mismo y sospecho que todos nos movemos entre el "No nos conocemos de nada" y el "Pin y Pon".
Bueno pues el matrimonio que nos lleva el edificio es del tipo "Pin y Pon". Vamos que serán matrimonio pero parecen hermanos.
Cosa que me hace pensar que igual no es que sean hermanos sino que en realidad no hay un Messier y una Madame García sino uno sólo. Quizá en realidad es el tío el que, a ratos hace de sí mismo, y a tiempo parcial se viste de mujer gallega fea y se hace pasar por su mujer, la difunta Mme García. Quizá cuando ayer bajé a por las llaves del maldito cuarto de la lavadora le interrumpí su obligado travestimo. Quizá el cuerpo de la Mme García, en realidad una preciosidad venida de la Coruña, yace oculta en el mismísimo cuarto de la lavadora desde hace más de treinta años. Sí, todo esto tiene mucho sentido. Seguiré pensando en ello...
Ah! por si alguien no recuerda los "Pin y Pon" lamento refrescaros la memoria con ésto:

Nuestra conserje, Mdme. García, es una mujer muy maja de origen gallego que, junto a su marido, se encarga "supuestamente" del mantenimiento del edificio donde vivimos. Ayer, sin embargo, nada en su actitud me demostró que colaborase con el gobierno suizo ocultando pruebas pero quizá mi razonamiento es sólo el de una demente que, por falta de ocupaciones, no puede evitar fantasear con ciertas cosas. ¿Qué estoy diciendo? Eso es imposible porque Mme García tiene que ocultar algo. ¡Seguro!
En fin.
El matrimonio García es lo que diríamos el típico matrimonio que yo denomino "Pin y Pon". Por supuesto, me explicaré.
Cuando te encuentras con "Parejas de larga duración" (osea parejas que milagrosamente se han aguantado más de 25 años) puedes observar que los componentes de la misma pueden hacer mutaciones muy interesantes. De un extremo podríamos tener a los individuos del grupo "No nos conocemos de nada" y que son fácilmente reconocibles porque cada miembro de la pareja parece cada día más distinto del otro, y del otro, a los que yo llamo "Pin y Pon" porque, como los malditos muñequitos color pastel, ambos cónyuges parecen tan iguales que si no fuera por el pelo dirías que más que una pareja parecen hermanos. Imposible, muy a menudo y ambos casos, dar crédito a que hayan sido novios o que incluso en el presente se acuesten en la misma piltra...Y sin embargo aguantan el tipo.
Personalmente me resulta más interesante el modelo "No nos conocemos de nada" por la sentimental familiaridad que me acerca al mismo y sospecho que todos nos movemos entre el "No nos conocemos de nada" y el "Pin y Pon".
Bueno pues el matrimonio que nos lleva el edificio es del tipo "Pin y Pon". Vamos que serán matrimonio pero parecen hermanos.
Cosa que me hace pensar que igual no es que sean hermanos sino que en realidad no hay un Messier y una Madame García sino uno sólo. Quizá en realidad es el tío el que, a ratos hace de sí mismo, y a tiempo parcial se viste de mujer gallega fea y se hace pasar por su mujer, la difunta Mme García. Quizá cuando ayer bajé a por las llaves del maldito cuarto de la lavadora le interrumpí su obligado travestimo. Quizá el cuerpo de la Mme García, en realidad una preciosidad venida de la Coruña, yace oculta en el mismísimo cuarto de la lavadora desde hace más de treinta años. Sí, todo esto tiene mucho sentido. Seguiré pensando en ello...
Ah! por si alguien no recuerda los "Pin y Pon" lamento refrescaros la memoria con ésto:

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