jueves, 26 de noviembre de 2009

Acabando.

A día de hoy ya no me queda un dólar en metálico en los bolsillos porque me he fundido mis últimas monedas en un chocolate. ¡Y bien gastadas están!
Mañana es mi último día de curso y el sábado abandono mi querido zulo para trasladarme a un Backpacker (o alojamiento para mochileros en cristiano).
Ya puedo dar casi por finiquitada mi primera etapa en Auckland.
¿Pero ya han pasado seis semanas? Pasa el tiempo que da miedo. Miedo de verdad...
A ver si mañana os puedo contar alguna cosa antes de desconectarme por completo durante unas cuatro semanas. Que por otro lado ya sé que ésto no lo lee casi ni Diós pero para el que sí se moleste, le mando un beso, y para el que no, pues un abrazo. Que soy comprensiva :)

2 comentarios:

  1. Deja uno un día de leer este blog y aparecen cuatrocientos posts sobre los más variados aspectos del devenir de la existencia. Lo tuyo es productividad literaria y lo demás son tonterías. ¡Buen viaje!

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  2. ¡Lo que pasa es que soy un taladro de persona! Pero es mi condición y no puedo evitarlo.¡¡¡Mala suerte!!! ;)

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