lunes, 9 de noviembre de 2009

Las cosillas del último fin de semana.

Lo prometido es deuda y como os dije que os explicaría alguna cosa sobre nuestra visita a Taupo y Rotorua, ahora que tengo algo de tiempo, me voy a poner a ello.
Como os comenté la zona de Taupo y Rotorua se encuentra más o menos en el centro de la isla norte y se trata de la zona volcánica activa más grande del país.
Por activa no debemos entender que el riesgo de erupción sea inminente sino que la actividad bajo tierra es más que palpable y que se manifiesta en un gran número de fuentes termales, géiseres explosivos, piscinas de barro caliente y nubes de gas sulfuroso que, a mi pesar, llenan el ambiente de un olor a huevo podrido que si no fuera por lo bonito del paisaje bien podrían arruinar un paseo. Personalmente lo del barro hirviendo me dejó a cuadros:

Rotorua y Taupo son los pueblos que se encuentran asociados a los lagos que llevan los mismos nombres. En este caso no sé si el nombre del lago se le dió al pueblo o viceversa...
En cualquier caso lo único relevante del tema es que el lago Taupo es el más grande del país. Fue lo último que visitamos el fin de semana pero a pesar de las horas aún se veía bastante bien:

Rotorua no tiene el lago más grande del país pero es el pueblo más turístico de la isla norte y eso se nota en la cantidad de ofertas asociadas a la actividad volcánica de la zona y concretamente a su reciclaje en Spas para relajarse con las aguas termales.
Lo malo del tema es que este turismo es más caro y la mayoría de zonas termales están cerradas y reconvertidas en balnearos por lo que su visita es de pago y no precisamente barato.
Otro aspecto en esta zona asociado al turismo es el de "Cultura Maorí".
Resulta que en Rotorua se encuentra gran parte de la población maorí del país por lo que tal hecho también es un reclamo turístico. Asociados a los Spas naturales, se ofrecen espectaculos maorís donde puedes ver sus tradiciones. Ofrecen una combinanción de museo y espéctaculo de danza que, como el caso del balneario, no es nada económico.
Nosotros, turistas de medio pelo, no nos dignamos a entrar ni al Spa ni al espectáculo Aventura Maorí por lo que no puedo decir nada sobre el tema. Esto es una especie de templo pensado también para espectáculos:


Por suerte pudimos visitar un poblado maorí de acceso gratuito donde las fuentes termales y las bañeras de barro caliente también forman parte de sus calles. Por supuesto el olor a bomba fétida está más o menos presente.

En Rotorua, como en muchas poblaciones de la zona, se aprovecha el agua caliente natural en las casas y en los sistema de calefacción. Se las saben todas.
El poblado tiene además la peculiaridad de tener el nombre más largo del mundo y que no voy a escribir porque para eso le eché una foto. Con la tontería de leerlo nos echamos allí unas risas. Imposible decirlo de carrerilla y si no me creéis intentadlo:


Cuando fuimos a Taupo la intención era visitar el gran lago y las cascadas Huka pero al final acabamos completando los planes y decidimos, además, praticar lo que llaman Bungy Jumpy y que no es otra cosa que tirarse de una plataforma cogido de los pies por unas cuerdas elásticas. Como si fuera puenting pero sin el puente...
En este caso Taupo resulta ser el centro más importante del país para practicarlo porque la plataforma de salto está suspendida sobre el río Tongariro (que también da nombre al Parque Nacional de la zona).

El día era espectacular y el agua del río de un azul turquesa precioso. Con un día así, al final nos dijimos que había que aprovechar y saltamos. Espero que Marc se anime y practiquemos algunas de las modalidades tándem que existen y que no es otra cosa que saltar junto a otra persona con el estilo que mejor te vaya. Para escoger aquí tenéis la muestra:

La verdad es que se lo recomiendo a todo el mundo aunque con estas cosas siempre me pregunto quien fue el primer loco que se ató una cuerda a los pies y se lanzó desde un puente. Ahora parece de lo más seguro pero cuando empezaron a hacer estas locuras era algo de jugarte el tipo realmente. En fin, que hay maneras muy tontas de entretenerse. Ahora pensaba yo en una tribu (cosas de los documentales de la 2) en la que el ritual de virilidad y de traspaso a la edad adulta para los chicos consitía en lanzarse desde una estructura hecha con madera, cual torre mal diseñada, con una cuerda atada a los pies.
La altura no era poca cosa, el freno un simple montón de arena en la base de la torre y la cuerda nada técnica sino hecha con lianas de la zona.
Vamos que lo que he hecho yo es una auténtica chorrada comparada con lo de la gente ésta, que por cierto, no sé si eran del Amazonas o de alguna zona remota del Pacífico...
Tendré que investigarlo.
Y que, como decía, el fin de semana estuvo muy aprovechado...

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