Así podría definir este último mes y sobretodo esta última semana. Esta última semana me la he pasado en blanco aún viéndolo todo muy negro pero creo haber sacado de ella lo necesario para, precisamente, empezar a cambiar el rumbo.
Las cosas van como van y a veces parece que todo viene junto. Así parece funcionar para lo bueno y para lo malo y en nuestro caso parece que hemos tenido una racha de malo. Supongo que mis hormonas están revolucionadas y que el cambio horario (aunque suene a jilipollez de las gordas) no ha ayudado mucho. Todo proceso tiene sus fases y yo debo asumir que el cuerpo (y la mente con él) necesita su tiempo para reajustarse. En eso creo estar y espero, poco a poco, encontrarme mejor.
Efectivamente llevaba demasiado tiempo sin escribir.¡Muy mal!
Sé que parece un poco tonto, pero para mí el dedicar un rato a este blog es un ejercicios muy sano. Creo que me ayuda a ver las cosas con otro prisma y siempre he pensado que la realidad, aunque una, puede ser muy diversa, precisamente, en función del prisma que uses. Elemental querido Watson ¿no?
Total, que como le prometí a una Buena Amiga, voy a empezar a poner este despropósito al día. En nuestra conversación via Skype, además de hablar de eso malo también hablamos de todas esas cosas que pasan y que siguen pasando por aquí. Esas cosas que nos hacen reir y que si no fuera por ellas, Virgensita de mi Corasón, no sé qué pasaría.
Vamos a ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario