martes, 16 de julio de 2013

Entre Cuenca y Torremolinos.

Allí es más o menos donde voy cada vez que me pongo el neopreno e intento alcanzar algún objetivo estratégico para mi entrenamiento de pacotilla. Por objetivo estratégico entenderemos cualquier punto o elemento de referencia para nadar. Destacan a tal menester la socorrida plataforma de salto, la típica boya a tomar por culo, la señora con gorro floreado que quiere suicidarse, los matojos de juncos que no esperabas desayunar, o el barco que parecía más cerca y que, como la boya, está a tomar por culo también... 

Todos estos objetivos son, cuanto menos, útiles para constatar que lo de ir en línea recta en el agua es harina de otro costal y que en mi caso es, simplemente, imposible. El domingo que viene espero participar en la triathlon de Ginebra y ahí tengo que nadar 500 metros. Yo intento visualizar a ojo tuerto cuántos son esos 500 metros en el agua pero me temo que, ni acertando con los objetivos, soy capaz de economizar un poco el asunto. El domingo, en cualquier caso, saldremos de dudas.  

"Manolo, cuando lleguemos a la playa hazme un favor...¡¡Recuérdame que no vuelva a salir a nadar contigo en la puta vida!!"(*)

(*)Aquí un infeliz que se fió de alguien sin orientación acuática...

Se me comió la lengua el gato.

Desde hace unas semanitas me he quedado un poco muda y eso en alguien como yo (de verborrea excesiva y a menudo cargante) es extraño. A falta de felino en casa, sospecho que tal efecto es simplemente fruto de los percances pasajeros que la vida ésta te brinda y supongo que la cosa irá remitiendo. Para tranquilidad de Marc y amargura de los que me prefieren más silenciosa, hoy me siento mucho mejor y por eso me he puesto delante del ordenador. Por eso, y porque Jone está echando una siesta, voy a actualizar un poco este despropósito de blog. Ejercicio sano donde los haya y remedio infalible para alejar a patadas a cualquier felino sospechoso que me encuentre por ahí.


viernes, 28 de junio de 2013

¡¡FELICIDADES!!

Estas dos semanitas han estado bien cargadas y por eso he tenido el blog así de abandonado...
Espero ponerlo al día pronto pero por ahora os cuelgo la última foto de Jone. Un primerísimo plano de esos que ya no se deja hacer y que, por lo bonico que es, quiero que conmemore sus dos añitos recién cumplidos. 

¡¡Y por muchos más, preciosa!!




jueves, 13 de junio de 2013

Mon Dieu!!!!

¡¡¡¡He aprobadoooooooooooooooo!!!!

¿¿¿Es que todos los examinadores están locos o qué???
¡¡¡Pero es que sólo yo veo que el país se está yendo a la mierdaaaa!!!


"Au contraire, mon petit ami. La France est maintenant plus ouverte et tolérante que jamais.Vive la France et vive la République!"

¡¡VIVA!!

miércoles, 12 de junio de 2013

Y mañana...

Mañana, por fin, sabré si me saqué o no el título de francés DELF B2.

¡¡¡Por favor, que suene la flauta!!!!

"Pues no sé, no sé..."

martes, 11 de junio de 2013

Nadando bajo la lluvia.

Mi plan deportivo para completar un triathlon sprint sin fallecer en el intento sigue adelante y ayer opté por ir a nadar a la piscina del Smash. Piscina al aire libre que está a tiro de piedra del CERN.

El día estaba gris y chispeaba así que no sabía si la piscina estaría abierta pero resulta que, efectivamente, no sólo estaba abierta sino que en sus aguas había otro ser humano nadando bajo la lluvia. El socorrista estaba bajo su sombrilla, vestido de largo y hojeando una revista. Supongo que si la temporada estival continúa así no habrá muchos rescates.

Sentada en el bordillo de la piscina y mirando el Jura coronado de nubes, tuve una serie de emociones encontradas. Por un lado me sentí aliviada por no ser la única loca que decidía ir a nadar en esas circunstancias. Pero por otro, lamentaba en un grito interior del todo egoísta no estar sola en esa piscina, con el Jura amenazante de fondo y el chispear arrítmico de la lluvia sobre el agua.

En fin, qué cosas...


sábado, 1 de junio de 2013

Suiza: sus horarios y sus gentes.

Esta mañana, después de una semana de inactividad por culpa del maldito francés, me he levantado dando un salto mortal. Bueno, el salto mortal no lo he pegado pero a las 7:30 ya estaba en pie y ahí que me he ido  a la piscina.

Mi pequeño sueño hoy era llegar a la piscina y descubrir que la instalación, a esas horas mañaneras, estaría desierta. ¡Una piscina olímpica enterita para mí!

Pues bien, he llegado a la piscina de Vernets a las 8: 30 y lo que me he encontrado ha sido, como diría mi padre, para mear y no echar gota...

De entrada, el parking de las instalaciones estaba a petar. Yo no daba crédito. Aparco casi milagrosamente el skodi y en la mismísima puerta de la piscina coincido con una buena mujer y sus dos hijos pequeños. ¡Atención! las 8:35 de la mañana y una señora con sus dos hijos hablando alegremente como si el desayuno hubiera tenido lugar hace tres lustros...

Pero ésto no ha sido nada. Entro en los vestuarios y allí me encuentro un huevo de gente preparándose para abandonar el recinto. ¡¡Las 8:40 y toda esa gente ya se había bañado!! Y finalmente, entre esa pequeña marabunta de madrugadores, me encuentro a la master class. Una señora de unos 80 años acicalándose frente al espejo y repeinándose el moño...¡Que la señora también se había bañado!!

Y yo pensando que había hecho algo casi heroico...